HISTORIA

La fundación de Tavernes Blanques resulta relativamente reciente. Parece lógico admitir que fue formándose una agrupación de casas en la carretera de Valencia a Barcelona, que se denominaba la Vía Heráclea, que en los tiempos anterromanos conducía al templo gaditano de Hércules y que tras la dominación latina unió a Roma con Gades bajo el título de Augusta Vía en la que se encontraban doce “mansiones” o etapas. Varias ideas se barajan sobre el nombre de Tavernes Blanques: En primer lugar una hace referencia a la posibilidad de la existencia de unas tabernas en las que se consentía la venta no sólo de vino sino también de aguardientes o “beguda blanca” lo cual pudo dar lugar a su denominación. Por otro lado se baraja la posibilidad de que dichas tabernas estuvieran enjabelgadas con cal y el color de las mismas condicionase su denominación. También se comenta la posibilidad de que el nombre se debiese a la existencia en la población de “blanquers” o curtidores de piel lo cual también podría haber dado lugar a la denominación del lugar. Por último se estima otra idea fundamentada en la suposición de que el suelo en el que se asentaban las primeras construcciones locales fuese de un color blanquinoso, este hecho junto con la existencia de las tabernas también podría haber determinado el origen del nombre de la población.

Sin embargo no existe ningún dato claro sobre si el origen del municipio es o no antiquísimo, puesto que su situación en la Vía Heráclea da que pensar en la existencia de alguna agrupación de casas que pudieran ser el germen de la actual población.Tras este incierto origen hay que hacer referencia forzosa al “Llibre del Repartiment” donde de manera indirecta podemos encontrar los primeros antecedentes escritos.

Según parece, Jaime I tendió a disminuir el poder feudal, estableciendo una relación que lo mantuviese a él como único señor. De esta manera otorgó propiedades enfitéuticas es decir cedidas a cambio de un cánon anual, reservándose el dominio directo para él. Esta estrategia no se desarrolló como deseaba el Monarca y se vió en la necesidad de conceder señoríos al mejor postor, fuese noble o plebeyo.

Se tiene constancia de la pertenencia del señorío de Tavernes Blanques, en el año 1445, a Bernardo Peris, cuya familia debió radicar largo tiempo en la población.

Otros señores del lugar que se conocen son D. Francisco de Borja y D. Alfonso de Aragón. Este último lo compró a la familia Borja y lo donó en testamento al Monasterio de San Jerónimo de Cotalba, en Gandía, que ejerció el señorío del lugar durante más de tres siglos. Además de sus derechos sobre tierras y casas poseía también el de nombrar al Justicia (Alcalde) y los dos Consejeros (concejales) que regían el pueblo durante un año. El convento lo conservó hasta la definitiva exclaustración de los monjes por orden gubernativa en 1835 siendo todas sus propiedades incautadas por el Estado. En 1837 quedaron abolidos definitivamente los señoríos de España.

La parroquia se formó por desmembramiento de la de San Lorenzo de Valencia en 1631. Los terremotos de 1768 y las avenidas de 1949 y 1957 causaron grandes daños que supusieron reconstrucciones y ampliaciones posteriores.

Más tarde y con la expansión económica se produjeron implantaciones industriales y con la formación de planes de urbanismo y la consiguiente presión de Valencia se intensificó notablemente el asentamiento residencial.

CURIOSIDAD HISTÓRICA

El Consejo General de Valencia dispuso en el año 1400 el establecimiento de dos cementerios: uno para los cadáveres de los pobres desamparados y otro para los ajusticiados; pero como por deficiencias administrativas se prolongaban el sepelio de unos y se negaba el de otros, tomó a su cargo la Cofradía de Nuestra Señora de los Santos Inocentes Mártires que construyó una ermita junto a los dos cementerios. En esta ermita se venera a la Virgen de los Desamparados.

Los cementerios y la ermita estaban enclavados al margen del barranco según la crónica del rey Don Jaime. Junto al puente estuvieron hasta 1790 las horcas en donde se colgaban a los reos ajusticiados en la plaza del mercado de Valencia.

La cofradía junto con el Ayuntamiento acordaron derruir la antigua ermita, construyendo una nueva, añadiéndole lo que había sido utilizado como cementerio con objeto de darle mayor capacidad.

El escudo del municipio fue aprobado por el Ministerio de la Gobernación en el año 1951.

La denominación de TAVERNES BLANQUES en sustitución de Tabernes Blanques fue establecida por un decreto del Consell de fecha 25 de Enero de 1982, publicado en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana de 1 de Febrero de 1982 y en el Boletín Oficial del Estado de 20 de Abril de 1982.